10 consejos para empezar a coleccionar videojuegos

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¿Qué? ¿Que te gustaría iniciar una colección de videojuegos clásicos o modernos y no sabes por dónde empezar? Desde 3DJuegos te ofrecemos algunos consejos rápidos para que puedas comenzar tu andadura con las colecciones retro o modernos de la mejor manera posible y, a ser posible, sin arruinarte en el intento.

Puede haber infinidad de motivos para ponerse a coleccionar videojuegos retro o modernos, y todos ellos son igual de válidos. ¿Quieres volver a tener a mano todos los títulos que marcaron tu infancia? ¿Eres más joven pero te encanta lo retro y el aroma añejo de los lanzamientos clásicos? ¿Quieres completar tu colección de tal o cual consola porque te gustaría tenerla entera? No nos importa la causa, lo que nos encanta es compartir pasión por los videojuegos… sea en la forma que sea.

Así que ya sea para hacerte con videojuegos antiguos de una máquina tan popular como Super NES o para empezar a coleccionar una tan compleja y exigente como NEO-GEO AES… O para completar tu colección de PS4, Xbox One o Nintendo Switch sin dejarte un ojo de la cara o acabar convirtiéndolo en una obsesión; esta decena de consejos puede que te echen una mano a la hora de comenzar tu andadura en esto de amasar una colección que te haga sentir orgulloso ya sea a corto plazo o dentro de unos años. Aquí no lidiamos con la especulación, así que si lo que intentas es comprar títulos antiguos para revenderlos a precios disparatados, éste no es tu especial. Aquí tratamos únicamente con el ocio, y coleccionar videojuegos puede ser una experiencia maravillosa o una auténtica pesadilla, así que de ti depende convertirlo en una u otra cosa.

Aquí tienes 10 consejos para empezar a coleccionar videojuegos, ya sean clásicos o modernos.

Roma no se hizo en un día
Tomárselo con calma desde el principio

Si tienes problemas para controlar tu impulso comprador, siempre es interesante tener claro que las mayores colecciones de videojuegos, generalmente, no se hacen rápidamente sino más bien despacio… Por lo general, claro. Todos recordamos el caso de la mayor colección clásica de Nintendo que está en manos de un Dubaití que invirtió más de 325.000 dólares en hacerse con ella, además, con la particularidad de comprar dos copias de todos sus títulos: una para guardar y otra para poder jugarlo. Pero, incluso él mismo reconocía que lo había hecho poco a poco, amasando juegos y juegos de sus viajes a Japón, Singapur o Europa.

Si tienes semejante cantidad de dinero para gastar en una afición como esta: ¡enhorabuena! Puedes saltarte este consejo y el siguiente e ir directamente al tercero, pero si no tienes tanto líquido en el banco está bien que tengas paciencia y que recuerdes que la mayoría de las colecciones más grandes no se han construido en un día… ¡Ni siquiera la de él!

Controla la inversión…
Apartar una cantidad mensual puede ser útil

Como hemos dicho, si vas sobrado de dinero no necesitas mirar ni este punto ni el anterior. Todos recordamos alguna colección vendida por una gran cantidad, de un usuario que había dedicado toda una vida al coleccionismo a otro que tenía mucho dinero. Así… ¡Hop! El segundo engrosó con más de 11.000 títulos su biblioteca a un solo (y millonario) golpe de talonario. Pero, seamos honestos, a no ser que estés leyendo este artículo desde tu iPhone con oro y brillantes engarzados, no creo que sea ni tu caso ni el nuestro.

Si quieres mantener tus gastos controlados puedes convertir la adquisición de nuevos lanzamientos en un juego, apartando una determinada cantidad de dinero cada mes y destinándola a tu pequeña-gran colección. ¿20 euros al mes? ¿40? ¿50? Los que sean. La cosa es convertirlo en un divertimento en el que tengas que gestionar esa cantidad de la mejor forma posible para traerte a casa más y mejores juegos.

… Pero hay que ser flexible
Atento a los chollos

Ya… ya… Ya se que el nombre de este apartado va un poco en contra del anterior, pero vamos a tratar de explicarlo. Hemos hablado de que, si vas un poco justo, apartando una cantidad modesta de dinero cada mes puedes incrementar tu colección de videojuegos retro o moderna sin dejarte un riñón, y siempre en busca del chollo. Pero parte del coleccionismo es estar atento a estas ofertas irrechazables, y… ¿qué pasa si has agotado tu cuota de euros a mediados de mes y al día siguiente surge una ganga? ¡Flexibilidad ante todo, señores!

Juega un poco con el dinero, pero se responsable. Si te has gastado tu cuota de febrero el día 15, pero el 16 hay un Grim Fandango original con la caja inmaculada y manual de instrucciones a un precio ridículo, no pasa nada si adelantas el dinero del mes siguiente y gastas menos (o nada) en marzo. Si te ves capaz de ser organizado puede ser una buena táctica para no ser demasiado rígido y aprovechar los ofertones.

Hazlo saber a tus conocidos
¡Da a conocer tu afición y evita crímenes!

Sí, evitar crímenes. Como lo lees, y como si de un justiciero de la noche se tratara. Porque que en una mudanza un amigo tire una SNES y sus seis o siete juegos de la infancia porque no sabía qué hacer con ellos es un crimen, y más si entre ellos hay algún incunable de valor incalculable. ¿Y sabes por qué lo ha tirado? Porque no sabe que coleccionas, y para él lo mismo da tirarlo todo al contenedor que dártelo. ¡Si es buen amigo seguramente ni te cobre por ello!

Así que, sí. No seas un pesado, porque a todo el mundo le molestan los pesados y puede acabar siendo contraproducente, pero que tus amistades sepan que coleccionas videojuegos: ya sean clásicos o modernos.

Peina internet
Usa todas las herramientas a tu disposición

No vamos a hacer promoción de páginas web, pero buscando un poco por internet no te costará encontrar muchas alternativas serias y fiables a las clásicas de eBay para lo retro, por ejemplo, o de Amazon para lo moderno. Hay hasta cuentas de Twitter que se dedican a promocionar determinadas ofertas que viene bien seguir, y que te pueden hacer ahorrar mucho dinero con ofertas puntuales o rebajas permanentes.

La información es poder, ¿verdad? Pues estar al tanto de absolutamente todo te puede convertir en un coleccionista de primera. Y webs como las que controlan los precios históricos de videojuegos antiguos o actuales te pueden echar una mano también a la hora de controlar cambios de precios en cuanto a juegos de primera mano, y asegurarte de que nadie te tima con los de segunda.

Las ferias y convenciones son tu segundo hogar
Comprar por internet está muy bien, pero en ferias mejor

Es posible crear el grueso de tu colección de videojuegos comprando a través de internet, lógicamente. Pero, si lo que te interesa es el retro, es fundamental que te muevas también en ferias y convenciones para ampliar tu catálogo a grandes precios o con productos que sólo puedas encontrar ahí. No sólo porque vas a conocer a mucha gente interesante, sino también porque te vas a ahorrar gastos de envío y vas a poder hacer cosas valiosísimas como poder comprobar el estado de lo que compras con tus propias manos.

Así que sí, ya sea para vender o para comprar, los grandes eventos son muy útiles. Y seguro que cerca de donde vives hay anualmente alguno que pueda venirte bien para tus intereses o, sencillamente, para pasar un buen rato rodeado de gente que comparte tu afición.

Controla tu inventario
Lleva un índice ordenado de lo que tienes

Esta recomendación puede parecer una tontería teniendo en cuenta que hablamos de consejos para empezar a coleccionar videojuegos, y que “empezar” supone no tener grandes números de títulos en tu haber. Sin embargo, el arranque de tu selección de títulos es también el mejor momento para comenzar también a indexarlos y llevar un buen control de lo que vas teniendo, ya sea con un Excel o con la herramienta que prefieras.

Puede parecer una estupidez, pero si tienes intención de tener una gran librería de títulos y vas a registrarlos y organizarlos en algún tipo de documento es mejor empezar a hacerlo cuando tienes 40 que cuando tienes 400.

Vender no es especular
Compra lo que quieras y vende lo que no

Con este tipo de aficiones es fácil caer en la equivocación de que comprar algo y luego venderlo es especular, cuando no lo es. Sencillamente puedes empezar a coleccionar juegos de Mega Drive y, a mitad de camino y por cualquier motivo, darte cuenta de que ya no te interesa eso y prefieres tener títulos de Atari 2600. Coleccionar no es adquirir un compromiso de los de “hasta que la muerte os separe” es, sencillamente, una forma de entretenerse.

Si vendes videojuegos por más dinero del que te costaron, ¿qué te vamos a decir? Pues que enhorabuena. Porque eso no es lo mismo que comprarse 10 SNES Classic Mini y luego tratar de revenderlas a precios disparatados, eso sí es especular. ¿Queda clara la diferencia?

Fija tus objetivos
Ten claro qué quieres y qué no quieres

Hay tantísimos videojuegos para comprar que es fácil acabar perdiendo el objetivo de lo que estamos haciendo. Es más difícil que tengas una colección muy respetable de Steam y acabes empezando a comprar juegos de Xbox One si no tienes la consola, pero en el mundillo retro sí es más fácil que empieces coleccionando títulos de Master System y termines por hacerte también con alguno de Spectrum sólo porque estaba a un precio ridículo. Eso es lo que tienes que dirigir y acotar antes de que tu colección se convierta en un monstruo incontrolable.

Fíjate límites. ¿Vas a coleccionar juegos completos o te da igual que no incluyan el manual? ¿No te importa si están en otros idiomas o tienen que estar en perfecto castellano? ¿De cuántas plataformas quieres que se componga tu biblioteca? ¿Cómo de rota admites que esté una caja? ¿Toleras las manchas de chorizo en las instrucciones? Pon tus límites y no pases nunca por el aro sólo porque “era una buena oferta”.

Mima lo que ya tienes
Preservar lo que ya tienes es más importante que comprar bien

Es obvio que si empiezas a coleccionar videojuegos hay que orientar el artículo principalmente a consejos de compra, ¿verdad? Sin embargo, es fundamental que lo que ya tienes lo cuides de sobremanera. Es tu pequeño tesoro, así que conviene que lo tengas limpio y bien cuidado. Especialmente delicado es el tema de los cartuchos y el polvo, puesto que son muy sensibles, y también el de las rayaduras de formatos más modernos como los CD, DVD o Blu-ray. ¡Trátalos con amor!

Si compras algo de segunda mano y tiene alguna mancha o etiqueta no deseada, también hay muchos productos específicos de limpieza que puedes emplear para borrar cualquier rastro y dejarlo como nuevo. Un pequeño cepillo (de los blandos) y tener cuidado a la hora de elegir con qué limpiarlo en función del tipo de superficie que deseamos asear puede hacer maravillas.

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