Características de la Revolución Industrial – Escuelapedia – Recursos Educativos

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Revolución Industrial es el nombre dado al gran desarrollo industrial iniciado en Inglaterra, desde 1760, cuyo impacto se hizo sentir en todas las esferas de la actividad humana: económica, política, social y cultural. La Revolución Industrial fue apenas parte de todo el proceso de transición económica que dio origen a la moderna economía capitalista. Sus características son:

¿Por qué la revolución industrial empezó en Inglaterra?

La Revolución Industrial comenzó en Inglaterra debido a las siguientes razones:

El progreso tecnológico

La primera rama de la industria que alcanzó extraordinario progreso fue la industria textil, debido a grandes inventos, tales como:

Expansión de la Revolución Industrial

Los británicos, hasta mediados del siglo XIX, eran casi los únicos que se beneficiaron por el desarrollo industrial. A continuación, otros países imitaron su modelo comercial. El primero fue Bélgica. Más tarde Francia, aunque a un ritmo más lento. A partir de 1850, se expandió en Europa central, Rusia, América y Asia, especialmente Japón.

La Segunda Revolución Industrial comenzó en 1850 con las siguientes características:

Consecuencias de la Revolución Industrial

La Revolución Industrial, que influyó en todo el desarrollo económico del mundo contemporáneo, llevó a la aparición de la gran industria, el comercio a gran escala, el neocolonialismo, la formación de la clase capitalista, las nuevas doctrinas sociales, las grandes ciudades y las rivalidades entre las naciones.

Una gran industria – Se caracteriza por el mal uso de la máquina, el desarrollo del sector manufacturero, la división de la concentración de trabajo, la especialización, la fabricación a gran escala, la producción en serie, desarrollo de los centros de comercio para que los consumidores obtuvieran fácilmente materias primas, la aplicación de grandes cantidades de capital, la aplicación del conocimiento científico y la internacionalización.

Comercio – Su desarrollo se debe a la aparición de la máquina y el progreso de los medios de transporte y comunicación, entre otros, que se caracteriza por: bolsas de valores, cámaras de comercio, seguros, banca, búsqueda de mercados externos y agencias publicidad que incitan al consumo.

Clase capitalista – Consta de los industriales, comerciantes, banqueros. Se responsabiliza de aplicar capital en el establecimiento de industrias para la adquisición de materias primas y mano de obra. Monopolizan el comercio importante y el sistema bancario. Individualistas, pretendían libertad total para la industria y el libre comercio.

Ascensión de la clase obrera – Con la Revolución Industrial se amplió el mercado de trabajo. Muchos trabajadores dejaron sus campos y fueron en busca de mejores condiciones de vida en las grandes ciudades. En Inglaterra, sobre todo, este cambio no era ventajoso. El trabajador vivía separado de su familia, era mal pagado, hacían un trabajo monótono y su vida era insalubre. Su situación preocupó a los pensadores de la época. En respuesta, surgieron doctrinas sociales y económicas.

Doctrinas sociales y económicas

Las doctrinas sociales coinciden en algunos puntos fundamentales. Eran contrarias al liberalismo del economista del siglo XVIII, el capitalismo, y favorable a la restauración de la soberanía de trabajo. Las doctrinas sociales principales fueron:

Socialismo utópico, que concibió la organización de una sociedad de carácter ideal. Sus representantes fueron Robert Owen (1771-1858), industrial Inglés rico; el francés Saint-Simon (1760-1825); y el francés Charles Fourier (1772-1837).

El socialismo científico, cuyos fundamentos se basan en la interpretación económica de la historia. Sus representantes eran Karl Marx (1818-1883), abogado alemán de origen judío; y Friedrich Engels (1820-1895), compatriota y colaborador de Karl Marx.

Cuestiones sociales

La Iglesia, frente a los problemas de la clase operaria, abogó por la reforma con bases cristianas. Se opuso a la violencia y la revolución social del marxismo.

Entre los principales documentos que contienen los principios fundamentales de la doctrina social católica se encuentra la Rerum Novarum, la encíclica del Papa León XIII, promulgada en 1891. Los cuadragésimo año de la Rerum Novarum se celebró con la publicación de la encíclica de Cuadragésimo Año (1931), del Papa Pío XI. Del Papa Juan XXIII tenemos los siguientes: Pacem in Terris y Mater et Magistra. El Papa Pablo VI es el autor de la Populorum Progressio. Sobre el control de la natalidad desarrolló Humanae Vitae.

El ascenso de la burguesía al poder político

La burguesía, que vino a impulsar el crecimiento económico con la revolución comercial, alcanzó el poder político con la Revolución Industrial. En Francia, derrocó a la dinastía de los Borbones. En Inglaterra, contribuyó a la reforma electoral. En Alemania, ayudó a la formación del Estado nacional alemán. En los Estados Unidos formó un potencial económico extraordinario.

Resumen de la Revolución Industrial

La Revolución Industrial se inició con el desarrollo económico en Inglaterra en el siglo XVIII, lo que provocó cambios profundos en la vida política, social y cultural. Su características fundamentales fueron el aumento el poder del capitalismo, el desarrollo del sector fabril, el progreso tecnológico y la aplicación de la energía a la industria.

El motivo por el que la Revolución Industrial se originó desde Inglaterra fue la Revolución Comercial, el sólido sistema monetario, la movilidad social y el fuerte abastecimiento de carbón.

La expansión de la Revolución Industrial se extendió a Bélgica, Europa Central, Rusia, América y Asia.

Las consecuencias de la Revolución Industrial fueron la formación de la gran industria, el neocolonialismo, la formación de la clase capitalista, el surgimiento del proletariado, la aparición de nuevas doctrinas sociales y el crecimiento de las clases y su poder.

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